NUESTRA HISTORIA

 

Fernando Domínguez Morales funda Dimopel nace en 1987 sobre los cimientos de más de 20 años de experiencia en el sector de la piel que le deja en herencia el pasado y el horizonte de la excelencia como propósito de futuro.

La primera apuesta por la calidad la hace al formar el equipo humano de la empresa, al que considera su activo más valioso. Profesionales altamente cualificados convierten en realidad la aspiración de Dimopel de llevar la calidad a todos los ámbitos empresariales: desde el trato con los clientes, hasta las relaciones con proveedores, entidades financieras y de asesoramiento, el servicio post-venta y la organización interna.

Aunque Dimopel en sus inicios se limita al mercado doméstico, el riguroso control de calidad que establece en las distintas fases de la producción, junto con la seriedad comercial que ofrece a sus clientes, hacen que la empresa sea reconocida en el mundo de las Grandes Marcas. En 1991 Nina Ricci le otorga Licencia de Fabricación a nivel internacional, iniciando su expansión a mercados internacionales.

En 1994 la compañía da el salto definitivo hacia la excelencia al trasladar la actividad a su actual sede social: unas modernas instalaciones de 1.800 metros cuadrados, que le permiten apostar decisivamente por el I+D+i.

Respecto al accionariado, Dimopel también tiene su pequeña historia. En 1995 Nina Ricci quiso formar parte de la sociedad y a través de una ampliación de capital tomó el 33% de sus acciones formando parte del Consejo de Administración. En el año 1998, Nina Ricci es vendida al grupo Puig, con quien llegan a un acuerdo en 2003 y el 33% de las acciones retornan a la empresa familiar.

El pasado de Dimopel es el prólogo de su presente. Fruto de las investigaciones desarrolladas en materia tecnológica es el novedoso sistema de producción en cadena con el que cuenta la empresa hoy en día, con controles constantes de calidad -tanto en la materia prima, como en la confección de los productos- y una racionalización de la productividad, en consonancia con los momentos actuales.

La producción goza, además, de un software específico, apoyado por maquinarias de nuevas tecnologías, por el diseño y patronaje asistido por ordenador y por unos recursos humanos que han sido capaces de optimizar los sistemas tradicionales de producción con la innovación del siglo XXI.

  

Conscientes de la importancia que la productividad tiene sobre los mercados, Dimopel acometió durante 2007 inversiones en innovación consistentes en la reindustrialización de su taller, con la implantación de sistemas de trabajos de equipo y en un software específico de captura de datos en taller, que nos permite conocer en cada momento la situación de la Producción y los tiempos reales de ejecución de cada fase de los productos.

Modernidad y tradición configuran el presente de Dimopel, que pivota sobre un eje fundamental: la excelencia.

Nuestras instalaciones y las innovaciones efectuadas en Dimopel nos permiten que nuestra capacidad de producción se haya ampliado y, por tanto, estemos en disposición de involucrarnos en nuevos proyectos de colaboración y seguir apostando por el producto cualificado.

Además de continuar fabricando para otras firmas, Dimopel apuesta por el lanzamiento de Marca Propia, cuyo proyecto, apoyado por el Plan de Marca del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, a través de DGPYME, con apoyo del grupo IDEA , está previsto para el primer semestre de 2009.